Marcel con C, queridísimo, inolvidable, te escribo a ti, y no a tu alter ego, Marcel con Z, MarZel, el gigante, el que hace más de tres décadas despertó al cine cubano de su mareo solo con sus dos primeros cortometrajes, es desde entonces objeto de culto y no necesita de nada ni de nadie, ni mucho menos de una carta de despedida mía, todavía en shock por tu prematura e inesperada partida.
En su original y personalísima tesitura, tu marZel está en el panteón del Cine Nacional junto a Solás, Gutiérrez Alea, Guillén Landrián, Nelson Rodríguez, Pérez Ureta, Jorge Herrera y Livio Delgado. Puedes estar feliz con tu creación.
Tú, en cambio, Marcel con C, eras un tipo tímido, solitario, tartamudo, tan ingenuo como genuino, muchas veces taciturno, la antítesis de aquel que, sin esconder su hedonismo, firmaba lo que tú filmabas.
Cuando entraste al ICAIC ya gozábamos de una amistad basada en la admiración mutua. Desde entonces me cautivaba aquella dicotomía entre tu persona y el artista que alimentabas. Nadie en ICAIC tenía, nunca te lo dije, ese misterio. Todos éramos o aparentábamos ser uno solo. Por esa razón, hubo algo más fuerte que el desconcierto cuando te aventuraste a filmar marZel a Spinetta, un corto experimental, como primera obra dentro de la industria. Los tantos corillos —de insidia política y puritanismo— que se movían dentro del ICAIC no estaban preparados para asimilar aquella embestida tuya de identidad asumida y gusto personal . Corriendo a voces por los pasillos, el desconcierto se convirtió en repudio.
Cuán importante hubiera sido para el ICAIC no haber rechazado tu primer proyecto de largometraje, incluso si lo consideraban todavía en ciernes. Fuiste el único joven que, por el talento previamente demostrado en las condiciones más austeras, habría merecido que la institución te diera carta abierta, sin titubeos, aun si fuera a ciegas. Pero no fue así y así mismo todos perdimos tu talento.
Después de tu salida de Cuba, nos vimos una sola vez en Madrid, en medio de una retrospectiva de mis películas en Casa de América. Te fuiste a Valencia y perdimos el contacto hasta bastantes años después. Al reconectarnos, te conocí mucho mejor, a ti, el Marcel con C : el cineasta que no dejó de serlo ni aún en la máxima precariedad económica y teniendo que dar de lado, las más de las veces, a su marZel; el dueño de un repertorio cultural inmenso -exceptuando las asignaturas políticas, de las cuales seguías pasando con la misma inocencia de antes; el ser humano con una ética a prueba de bombas; y el cinéfilo que cualquier cinemateca estaría orgullosa de tener en sus filas.
Para mi sorpresa, todo el acervo que adquiriste no se había pasmado en lo puramente libresco. La Z no se lo permitió a la C, o al revés. Te convertiste en un asesor dramatúrgico excepcional que, desde adentro de un proyecto, incitaba al guionista a ser cada vez más imaginativo pero sin abandonar los principios que el propio escritor se había propuesto. Ese MARcEL, por desgracia, lo conocieron pocos. Tanto falta que le hacía, por ejemplo, al abundante cine español, con buena voluntad y muchos recursos, pero sin la afinación dramatúrgica necesaria para saltar a un escalón superior.
El guion que acabo de escribir y que ahora parece abrirse su camino acá en los Estados Unidos no tendría la fuerza ni la fluidez narrativa que tiene si no hubiera contado con tu asesoría dramatúrgica, responsable, profunda, inteligente y, encima, desinteresada.
A cambio, solo pediste que te invitara a la producción, no importaba para lo que fuera. Desafortunadamente, la suerte no quiso que vieras el final de nuestra película. Te prometo, no obstante, que si todo cuaja finalmente, te llevaré como amuleto dondequiera que suene una claqueta y esconderé una réplica de la réplica del póster de Lucía que marZel con desenfado posmoderno se diseñó para marZel a Spinetta.
Ojalá que esta obra en la que nos afanamos juntos, por meses y meses, me permita acceder al panteón en el que revivirás, sin permiso de ningún censor.Seguimos en el brete —como decías al terminar cada llamada.
Siempre tuyo, Orlando